El síndrome de los nuevos proyectos

Hola. Soy Lisandro. Tengo 25 años y tengo el síndrome de los nuevos proyectos. Es una nueva patología considerablemente inexplicable para muchos; se desconoce su origen y su tratamiento aún está en proceso de investigación.

En el diagnóstico clínico aparece que este síndrome NO tiene cura y según los distintos niveles de riesgo puede llegar a ser letal. Afecta indistintamente a varones y mujeres de cualquier edad que reúnen una serie de cualidades tales como la pasión, generosidad, curiosidad y multireincidencia (sugerencias de un gran amigo como Fernando Burgos, @ditelnet). Se desconoce el origen de esta enfermedad mas podría ser muy antiguo, incluso prehistórico dada la sintomatología. Se sabe que el síndrome es poco contagioso y que se transmite a través de las emociones. La mayoría de la población podría ser completamente inmune.

La sintomatología es variada, sin aparentes secuelas físicas, pero las psíquicas sí son reseñables: vértigo por momentos, picos de adrenalina, frecuentes cambios de humor, aversión al pesimismo, etc.

Hay distintos tipos de emprendedores e innovadores y este síndrome no tiene por qué afectarles a todos. En mi caso, brota cuando tengo una idea o alguien me propone algo, de primeras soy incapaz de decirle que “no”. Lo bueno de todo esto es que, normalmente, es la otra parte la que no pone todo de su parte o desiste primero, entonces no me deja mal parado. Creo que sólo he tenido que renunciar una vez. Os aseguro que el proceso de toma de decisiones es doloroso.

Tengo una carpeta de “nuevos proyectos” en el ordenador con un montón de ideas esbozadas en documentos. Generalmente abro un documento en Word, anoto una idea, le pongo un título y, según el caso, la desarrollo un poco, mucho o nada.

Muchos dicen que no hay que perder el foco, y es cierto, no siempre lo hago. Otros dicen que el que mucho abarca poco aprieta (esto lo suelen decir los teóricos del “no”, los que no hacen nada y a quienes cualquier cambio les parece imposible). Lo que pocos saben es que “creer” y “crear” sólo están a una letra de distancia. Y si crees, ten por seguro que puedes hacer que suceda. Como decía Víctor Hugo, “no hay nada más poderoso que una idea cuyo momento ha llegado”.

Ahora bien, siempre hay factores que no están en la portada de los diarios como son el espíritu de equipo y la cooperación, los valores, la solidaridad, la toma de decisiones, la actitud… y que siempre debemos tener presentes en mayor o menor medida.

El síndrome en mi vida

A continuación resumo los proyectos que en algún momento tuvieron repercusión en mi vida. Quedan excluidas todas las ideas –que son muchas- que por distintos motivos no se materializaron así como las aportaciones que realicé para terceros.

Antes de los 18 años: varias acciones que no recuerdo del todo bien (un mercadillo de pulseras, manualidades y objetos de segunda mano; unas pruebas deportivas con los chicos del pueblo…)

A los 19 años: Sin tener moto -a pesar de mi amor por esos “bichos”- creé un club de moteros en mi pueblo, los “Sex Pistons” y me nombraron presidente. Vaya “papeleta” que aún se me recuerda porque aún sigo sin moto.

A los 20 años: La Raqueta y la Pluma, mi segundo blog, donde quería crear contenidos en torno al mundo del tenis al que seguía vinculado…

A los 22 años: Terminé la Universidad y mi primera salida profesional fue “Traducción & Social Media”. Con el auge de la comunicación 2.0, opté por combinar mis estudios para ofrecer servicios profesionales a empresas. Creé un blog que cerré con 75 entradas.

Fue nada más terminar la universidad cuando empecé a impregnarme de la filosofía “mapmaker”. A hacer más que a decir. A tomar las riendas y a dibujar mi mapa. A ser capaz de crear cambio dentro que impactara fuera. (Os recomiendo este espacio: http://mapmakers.es)

A los 23 años: Eduskopia (y todo lo que engloba), Plataforma Taponea (y antes Tapones para Aimar).

A los 24 años: UltraTorozos (y todo lo que engloba), el viaje de investigación a Colombia, los dos libros, Actitudes 2.0 en España.

A los 25 años: Sportsphilia, y los que están por venir…

He aprendido mucho desde entonces y lo que sí tengo claro es que seguimos en estado de “beta permanente”, en modo #replanning, con la expectativa de que algo pasará. Porque en definitiva, nada cambia si tú no cambias nada. El futuro se crea en el presente.

Imagen: ripplemdk

3 Responses to El síndrome de los nuevos proyectos

  1. […] ligeramente el foco. Como ya he comentado en alguna ocasión, sufro el “síndrome de los nuevos proyectos” lo que me hace estar constantemente maquinando ideas y aventuras que, si bien son ilusionantes, […]

  2. […] uno de mis referentes por su creatividad, su personalidad y su acentuado “síndrome de los nuevos proyectos”. Jason Zook, genio y figura, es un caso de éxito de ventas y creatividad, marca personal, […]

  3. […] pasado casi dos años desde que asumí que tengo el autodenominado “síndrome de los nuevos proyectos”. Hoy, a punto de cumplir los 27, y tras impartir mi primera conferencia en Crea Network (evento […]

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *