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Guía de Estrategia de Marca Personal

No importa la situación profesional en la que te encuentres, ya seas autónomo, emprendedor, estés en búsqueda activa de empleo, seas directivo, etc., tu vida podría cambiar en cualquier instante. Y, hablando de situaciones, seguro que alguna vez te has sentido desconcertado… sin saber muy bien a dónde ir. O por el contrario, tenías un sueño o varios pero no llegaste a cumplirlos o sigues en el camino. En este documento no hallarás muchas respuestas sino más bien todas las preguntas. Te doy la más cordial bienvenida a mi particular “Guía de Estrategia de Marca Personal: Caso práctico sobre la Estrategia de reposicionamiento de marca personal de Lisandro Caravaca”.

necesitas reposicionarteContenidos

Esta guía es un documento de 45 páginas esencialmente práctico al que entiendo que dedicarás el tiempo justo para curiosear y/o extraer ideas y ponerte manos a la obra con tu plan, ¿me equivoco? En el primer capítulo revisaremos qué es la visión y la propuesta de valor. En el segundo, ampliaremos la misión y el roadmap (hoja de ruta). En el tercer apartado, abordaremos la parte de marketing personal y ventas. En el cuarto capítulo, daremos paso a lo que he denominado “conocimiento del medio” que tiene que ver con la gestión de los recursos, el entorno, etc. Por último, incluiremos algunos ejercicios y documentación visual que te será de utilidad en tu proceso.

Objetivos de la Guía

Con esta guía pretendo cumplir los siguientes objetivos:

*Facilitar información que te aporte valor como lector

*Definir el concepto de marca personal y sus características

*Ayudarte a desarrollar tu propia estrategia de forma ordenada

*Ayudarme -a mí mismo- a aclarar y presentar las cosas.

Como verás, se trata de un trabajo de autoanálisis muy importante aunque no se detallen específicamente todos los apartados. En cualquier caso, a continuación podrás descargar la Guía gratuitamente. Si te ha gustado, no dudes en compartirla con tus contactos. Espero tus comentarios. ¡Muchas gracias!

 

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Guía Estrategia de marca personal 2016 Lisandro Caravaca

Mis fallos más gordos de 2014

No te vayas a pensar que escribir esto es “postureo”; al contrario, duele y mucho. Y también es difícil hacer autocrítica porque automáticamente suelo olvidar o no reconozco los fallos.

Lo primero que debo precisar es que me motivó -por enésima vez- uno de los artículos de Isra García en el que él también reconoce sus fallos y se expone a la vulnerabilidad absoluta. ¿Acaso no es esto lo que nos hace permanecer humanos? Confieso que necesitaba plasmarlo por escrito. 2014 ha sido un año agridulce, y conviene no olvidarlo, pues espero que 2015 sea muchísimo mejor. Coincido plenamente con la idea de que el emprendedor es, por encima de todo, un “aprendedor”.

No voy a entrar en detalles de si son errores que cometí en 2014 o en general y no los voy a ordenar ni a evaluar por mayor o menor grado de importancia. Tampoco tienen que ser fallos profesionales, también pueden personales, claro que sí. Bien es cierto que a mis 25 años tengo margen de reacción y de mejora y se puede considerar más un proceso de aprendizaje continuo como indicaba en el párrafo anterior.

Ahora mismo no sé si me gustaría seguir trabajando en los temas que me han llevado a estos errores o por el contrario enfocar el desarrollo de mi marca personal en los sectores con los que la gente me asocia. En fin, ahora no lo vamos a solucionar. Allá voy:

Descuidar mi vida personal. Aunque las cosas te vayan mal, no es bueno fustigarse todo el tiempo, de lo contrario jamás encontrarás el equilibrio. Pongo por ejemplo cuando estuve viviendo una serie de meses en Madrid y sólo salía a la calle para hacer la compra, para participar en algún evento y para salir a correr. No estaba generando ingresos y no me perdonaba tomarme dos cervezas un viernes o ir al cine con el dinero de mi familia (a pesar de que ellos insistieran en que lo hiciera sin temor).

Convivir con gente tóxica. Por mucho que quieras a estas personas te llevarás demasiados disgustos. Llámame egoísta si quieres.

Leer pocas novelas. Este año he leído muchos más libros de temática profesional.

Perder ligeramente el foco. Como ya he comentado en alguna ocasión, sufro el “síndrome de los nuevos proyectos” lo que me hace estar constantemente maquinando ideas y aventuras que, si bien son ilusionantes, me hacen perder concentración y energías en lo que me va a dar de comer.

Sembrar mucho y recoger muy poco. Hay una descompensación evidente que arrastro desde hace un tiempo. Yo doy, doy, doy, doy y recibo poco o nada a cambio en ciertos aspectos. Para esto no encuentro solución.

No saber contagiar mi ilusión y mi energía al resto del equipo y de mi entorno. Al final, siempre me toca tirar a mí del carro en exceso. Si el trabajo fuese en equipo propiamente dicho, todos ganaríamos y los resultados serían mejores.

Ser poco productivo: me paso demasiado tiempo revisando Feedly, leyendo, escribiendo, contestando mails, y repasando las redes sociales, etc. Todo ello es importantísimo pero en su justa medida y en un horario determinado. Esto me imagino que lo iré puliendo con los años.

Vivir ajeno a la realidad: los usuarios avanzados de redes sociales somos muy pocos, menos de los que nos imaginamos; el resto no se entera absolutamente de nada de lo que hago y aún así son miembros de mi comunidad. Para esto tampoco encuentro solución

Errar el tiro por completo en la estrategia de venta de formación y empeñarme en sostener un modelo de negocio inviable. Aquí fui muy cabezón y me dejé llevar más por el corazón que por la razón. Esto me llevó al siguiente error:

No saber pivotar con mayor agilidad: debo aprender a encontrar la ventana si la puerta está cerrada.

Pensar mucho más en el emprendimiento social que en generar ingresos mínimos para seguir adelante. Un error muy típico, por otra parte, cometido por aquellos que de corazón queremos que el mundo cambie.

Tratar de convencer a personas que no quieren mover un dedo y no van a cambiar.

Seguro que hay decenas de errores que no he escrito. Para este 2015 espero seguir fallando pero con más alegrías que penas.

 

Un extracto de mi visión y misión en la edad digital

Ya lo dijo Da Vinci, vivimos en «una época de cambio pero, fundamentalmente, en un cambio de época». Las nuevas tecnologías de la denominada “edad digital”, en el marco de la sociedad de la información y del conocimiento, están condicionando nuestra evolución consolidándose como uno de los mayores hitos de la Historia de la Humanidad. Así, considero que nuestra adaptación y adecuada gestión de los cambios (en el ocio, empleo, estudios, negocio, hogar, etc.) suponen la principal alternativa para hacer que la sociedad progrese. Al mismo tiempo, opino que las directrices que se han implantado en torno a las nuevas tecnologías son  irreversibles. Sin embargo, a mi juicio, la sociedad y la tecnología progresan a un ritmo bien distinto, siendo el grueso de la sociedad un colectivo completamente desprotegido.

No resultará extraño si digo que las nuevas tecnologías no son un juego ni una moda pasajera, son la realidad y una evolución intrínseca al siglo XXI. Las circunstancias han determinado que seamos nosotros algunos de los muchos que pretenden ayudar a la evolución de la sociedad, empezando por nuestras familias, y por nosotros mismos. Se trata de poner la primera piedra para construir una serie de peldaños que nos ayuden a escalar hacia otra dimensión, un mundo que jamás pensamos que existiría, un mundo mejor. Las redes sociales agilizan el proceso de las interacciones humanas y podemos sacarle mucho provecho con conocimiento. Las nuevas generaciones se guían en base a nuevos esquemas mentales, nuevos comportamientos y por ende nuevos hábitos, y es nuestra obligación como adultos y responsables, guiarles, protegerles y ayudarles en su crecimiento y progreso. Así, en la actual sociedad de la información, y como bien apunta Dolors Reig, podemos distinguir tres niveles distintos de actuación: las TIC (Tecnologías de la Información y de las Comunicación), las TAC (Tec. del Aprendizaje y del Conocimiento) y las TEP (Tec. del Empoderamiento y de la Participación). Es responsabilidad de los formadores ayudar a que los jóvenes se desarrollen de forma satisfactoria y se preparen para la época que les ha tocado vivir.

Bajo este contexto, cabe destacar que estamos creando una brecha generacional muy importante y grave que nos está acarreando serios problemas a nivel personal y profesional y que nos empuja a una crisis social global (más allá de lo económico) cuyo impacto aún desconocemos. Debemos corregir este desfase por el bien de la sociedad. Es por esto por lo que quiero y creo que debo aportar mi granito de arena para que educación, empleo, negocios y nuevas tecnologías se combinen de manera armoniosa y contribuyan al progreso y a la innovación social.

Soy consciente del desaprovechamiento de oportunidades y del mal uso que se está haciendo de los nuevos medios sociales en determinados contextos y que en múltiples ocasiones generan adicción y provocan desconfianza e inseguridad. Lo veo en los adultos que se resisten a abrir los ojos y lo veo en los jóvenes que por desconocimiento y falta de control “campan a sus anchas” por el mundo virtual. Estoy convencido de que todo esto va a cambiar y que todos depositan en las personas de mi generación su entera confianza para llevarlo a cabo. Los que somos conscientes de las ventajas y de las desventajas de las redes sociales y de las nuevas tecnologías debemos facilitar formación, sensibilización y ayuda a todos en general en materia de educación digital. Puedo afirmar poderosamente que “nada empieza si nosotros no empezamos nada”, y no tenemos tiempo que perder pues es precisamente el tiempo nuestro activo más valioso en este instante.

En conclusión, por tanto, considero que mis ideas y mi trayectoria me llevarán a ayudar a la sociedad (pequeños y medianos empresarios, centros culturales y cívicos (AMPAs, colegios e institutos, asociaciones de barrios y de vecinos, fundaciones y asociaciones) que en gran medida desconoce el enorme abanico de posibilidades que ofrece Internet y que les impide obtener mayor rentabilidad en su día a día. Además, en función de los intereses y los objetivos estableceremos unas pautas y una estrategia para lograr que las buenas predicciones se cumplan.

A los 25 años tengo la fortuna de haber encontrado mi leitmotiv y es el momento de poner todos los medios para convertirlo en un sistema de vida. Como decía Víctor Hugo, “no hay nada más poderoso que una idea cuyo momento ha llegado”, y creo sinceramente que la revolución digital deben liderarla personas como tú y como yo. Si no somos nosotros, ¿quién? Si no es aquí, ¿dónde? Si no es ahora, ¿cuándo? ¿Cómo puedo ayudarte?

Gracias por hacer que suceda. Te invito a conocer estas y muchas otras opiniones y reflexiones en las publicaciones en www.eduskopia.com así como en el resto de mis aportaciones a la web social.

MOOC: El arte de emprender en América Latina (parte 1)

En 2013 cursé un MOOC gratuito organizado por la plataforma argentina Acámica que se titula “El arte de emprender desde América Latina”. Por si no lo sabes, los MOOC son los Massive Online Open Courses, que en español se traduce como COMA, Cursos Online Masivos Abiertos. Esto significa que durante mi tiempo de aprendizaje, yo establecí los límites a mi gusto: horarios, tiempos y pausas, lugar, etc.

El curso habla principalmente de las empresas de base tecnológica (las “tecnolatinas”). La verdad es que se lo recomiendo principalmente a aquellos que lleven menos de dos años con su proyecto de emprendimiento. Reconozco el valor de los profesionales que participan y me resultó útil y ameno. A continuación haré un pequeño resumen de los aprendizajes y anotaciones que yo extraje. Espero que te sirvan:

¿Qué es un emprendedor?

El emprendedor es el primero que decide ponerse manos a la obra con una idea y hacerse cargo de lo que no le gusta y cambiarlo. Crea valor que antes no existía y lo hace transformando el valor en una realidad económica con a veces, escasos recursos. Busca una oportunidad y arma su propuesta de valor para atender la necesidad imperante. El emprendedor también puede ser un visionario cuando es alguien que ve algo que nadie más ve.

Emprender exige pasión, disfrute pero también capacidad de aguante frente a los problemas. Emprender es llevar una idea a la realidad saliendo un poco de las estructuras clásicas y llegando, tal vez sin querer, a la disrupción.

Emprender es la consecuencia de querer hacer algo. Emprender por moda es una razón equivocada. Debes tener una convicción muy fuerte que va más allá de querer ganar dinero o ser famoso. Emprender no es para cualquiera. Debes estar mentalizado. Por otro lado, cada quien tiene su momento y decide realmente cuándo emprender… algunos más jóvenes, otros más mayores. Realmente no hay una respuesta para saber si el emprendedor nace o se hace. En cualquier caso, el objetivo es la búsqueda de la felicidad, del planteamiento de retos y de cumplir un sueño.

Si la sociedad está evolucionando es porque alguien en algún momento tomó una decisión arriesgada, puso un proyecto en marcha y lo compartió con el mundo. El ser humano tiene ahora más que nunca la oportunidad de cambiar el mundo. Se viene un tsunami de cambios que va a revolucionar el mundo en los próximos años: Internet móvil, robótica, energía solar, biotecnología, impresión 3D, nanotecnología, inteligencia artificial, etc. Por fin América Latina puede participar en esta nueva revolución industrial.

Emprender es aportar valor e impactar en las personas y en el mundo. Es divertido y gratificante. Nos ayuda a conocernos a nosotros mismos. Además, el propio contexto actual acompaña.

Hay 2 tipos de personas: los que ven el mundo como es y lo aceptan y los que ven el mundo como es y lo cambian. Hackea las reglas para hacerlo.

La motivación es la pasión por algo mayor

El recurso económico se convierte en un factor instrumental y no en un medio para emprender. La pasión y la misión son más importantes. Es clave aprender a gestionar la incertidumbre y desafiar el status quo. Por lo general, tienes más preguntas que respuestas. Es clave no tener miedo al fracaso e intentarlo. Es una actitud.

¿Por qué emprender?

Los seres humanos buscamos trascender y seguir un camino y formar parte de algo más grande que nosotros. Como seres racionales, ¿cuál es nuestro propósito en la vida? Emprender es un viaje de aprendizaje continuo. Agradece todos los días que estás emprendiendo y haciendo lo que te motiva.

¿Por qué es divertido emprender?

Uno está corriendo una carrera, desafiando lo desconocido, interactuando con otras personas de distintos perfiles… es más divertido hacer cosas arriesgadas y distintas. Por la escala, por el impacto y por la diversidad es divertido emprender.

Confía en ti

Procura hacer caso a tu intuición. El trabajo del emprendedor es tener la chispa innovadora. Asusta el emprendedor que no escucha pero también el que escucha todo y no es capaz de tomar sus propias decisiones. Otra de las claves es la inconsciencia y la irreverencia. Las probabilidades normalmente nos echan para atrás.

 “Motivación no es tener ánimos, motivación es tener motivos” “Yoriento”

 

El momento de América Latina

En América Latina hay un potencial gigante. Iniciar cosas es más simple y el mercado de capitales no deja de crecer. El contexto de LATAM es propicio y muy atractivo para proyectos TIC. Es importante considerar la reducción de costos y las plataformas que facilitan la globalización y la comunicación. Aún faltan años para que el mundo esté completamente globalizado y mientras debemos prepararnos para ello.

Aprendiendo a emprender

Muchas veces comienzas algo fortuitamente que empieza a andar. Y por otra parte, inicias un proyecto cuando has visto la oportunidad. Uno puede aprender a ser empresario, pero quizás no a ser emprendedor ni aprender a tener vocación o pasión. Todo esto proviene quizás de tu infancia y de tu educación, de tus habilidades y fortalezas, etc. Depende del contexto familiar y de las vivencias en el entorno, de tus aficiones, de la relación con tu familia, de los debates, discusiones, toma de decisiones y negociaciones.

El comienzo es simple

Disfrutar se vuelve clave en este proceso. Comprende que es una carrera de fondo y disfruta del camino. Tendrás que dar mil y una vueltas a tu idea y pivotar durante el camino. Aprender a construir un equipo, trabajar, delegar y/o liderar. Hoy día todo es más flexible; tanto que se podría dar la situación de entrevistar a personas para que se incorporen a una empresa que aún no existe.

Usar un parche de pirata

Emprender es mirar afuera y mirar cosas distintas. ¿Sabías por qué los piratas usaban un parche en el ojo? Para tener un ojo acostumbrado a la oscuridad cuando bajaban a la bodega y otro ojo a la luz cuando subían a cubierta. Eso es marcar la diferencia y afrontar la adversidad y los cambios.

La montaña rusa del emprendimiento

La montaña rusa es real, prepárate. Emprender es una montaña rusa emocional fuerte. El emprendedor debe saber disfrutar de los picos y de los valles. Adrenalina de incertidumbre y pasión. Ciclotimias intradiarias. Una buena habilidad es la resiliencia emocional. El equipo y el entorno equilibran y te sostienen en los momentos más difíciles. La angustia de la soledad. Estar desnudo frente al mundo. No hay inercia y ve cómo le adelantan otros.

A nivel social también es duro cuando te comparas con tus amigos quienes tienen su trabajo o sus ingresos mientras que tú trabajas el doble y peleas durísimo para obtener muy poco… al menos al principio.

La conexión con un propósito superior te afirma en las tormentas. Lo importante es el viaje del emprendimiento… tu misión siempre será querer cambiar algo. El propósito es el eje. Parece obvio que debes intentar hacer lo que te gusta pero con un sentido, compartiendo tu sueño con gente y trabajando cada día para que se cumpla.

“Ustedes hicieron lo que todos queremos hacer pero nadie se anima”

La familia, los amigos y los mentores son una red de soporte fundamental. La familia también emprende contigo. Asimismo, dialogar y trabajar en equipo es clave. El equipo es básico para balancear el estrés y los estados de ánimo. La confianza y ponerse en el lugar de la otra persona para saber cómo se siente o qué piensa es importante para mantener el rumbo. Mucho cuidado con el riesgo de perder la salud o los afectos. Se sigue asociando mucho el emprendimiento con el matrimonio. Está bien la ambición con mesura: crecer como persona a través de tu proyecto emprendedor. Hay que buscar un equilibrio y disfrutar el camino. Es importante balancear horas de trabajo con resultados. Ya hemos mencionado que hay que aprender a delegar. También uno debe aprender a conocer sus propios límites.

Los fracasos son parte del camino; hay que aprender de ellos. Las estadísticas marcan que la gran mayoría de los proyectos fracasan. Acostumbrarse a vivir en la incertidumbre. Los valores son fundamentales: cuida tu buen nombre y cultiva tu confianza. Sé ético, responsable, etc.

Muy pronto podrás leer la segunda parte…