Fallos graves de 2017 que casi acaban con mi proyecto y conmigo

Terminó 2017, adiós y gracias por las experiencias. Es hora de hacer balance, porque quien no mira hacia atrás, no puede progresar, como ya comenté en el post anteriorRecupero un ejercicio que hacía tiempo que no realizaba y que considero que es muy recomendable para cualquiera que tenga amor propio. Hoy comparto contigo mis fallos más graves de 2017 y no me da reparo hacerlo porque considero que la cercanía y la sinceridad son dos valores importantes. No obstante, antes de comentar los fallos me gustaría contarte una anécdota personal…

Lo cierto es que hace pocas semanas pasé unos momentos muy indeseables tanto física como mentalmente producto del estrés y de la frustración con ansiedad, angustia, baja autoestima, tics nerviosos e incluso pérdida de pelo. Llegué, por primera vez en mi vida que yo reconozca, a un punto de no retorno. No fue grave, no te preocupes, pero sí fue del todo desagradable. Esto me ha obligado a intentar tomarme las cosas de otra manera y a tratar de encarar 2018 con otra forma  de proceder y de actuar.

Mis fallos más graves de 2017

Lo que vas a leer a continuación me ha dolido, y mucho. Poner por escrito ciertos aspectos, en estos momentos, es más o menos como flagelarse. Pero gracias a esos tropiezos estoy más cerca de saber que “al andar se hace camino y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar”, como dijo el poeta Machado. Espero que mi humilde experiencia te sirva ya sea para proyectos concretos –si eres empresario, emprendedor o directivo- o como nociones generales para la vida. Aunque también sabemos –a mí me ha pasado- que no nos damos cuenta hasta que tenemos el problema delante. En cualquier caso, yo no quiero volver a verlos ni en pintura. Trataré de ordenarlos por índice de gravedad, más o menos, a mi juicio:

*El ego: quizás sea el error más gordo. El ego es como la niebla: te impide ver más allá, te impide calcular mejor, te envuelve y somete. Incluso puede dar miedo hasta que la atraviesas y comienzas a ver el panorama de otra manera, con más elementos para decidir. Lección: escucha a la gente con más experiencia, valora lo que te dicen. Acepta las críticas como algo constructivo.

*Repetir fallos de años anteriores: este es el segundo fallo más épico y que es consecuencia de una mala gestión del primero. En realidad, este fallo podría englobar a todos los que vienen a continuación pero aún así vamos a mencionarlos de nuevo. Lección: ya sabemos que no pasa nada si algo no sale como tenías previsto pero no aprender del error es imperdonable y eso sí es tiempo perdido.

*No poner el foco (dispersión): por un lado está el de tener mil y una ideas y tratar de convertirlas en proyecto y por el otro lado está el de lanzar un proyecto de forma correcta. He fallado en ambas, desgraciadamente. Lección: En la primera forma, quizás me ha salido mal por no tener totalmente clara mi especialización, y así no se puede crecer tan rápido. En la segunda, pinché en hueso al no definir correctamente ni segmentar el público objetivo de los productos.

*Copywriting mejorable/poco excelente: He fallado al explicar francamente mal los productos  en las páginas de venta. No supe sintetizar la venta en una idea clave. Para hacer una buena redacción de textos hay que saber ponerse en la piel de la persona que lo está leyendo que, en la mayoría de los casos, no domina el tema como tú.

*Ir en solitario: aunque vamos mejorando… este es, sin duda, un lastre que me acompaña. El hecho de tener poca compañía te limita también a la hora de conseguir crear una comunidad más grande y cohesionada. Lección: un proverbio africano nos recuerda que “si quieres ir rápido, ve solo, pero si quieres llegar lejos, ve acompañado”.

*Crear “grandes productos” sin validar antes: ¡menudo castañazo! Aunque se puede corregir y pivotar, peco de cierta ansiedad por lanzar rápido. Lección: por ahora, olvídate de crear “la gran academia”, prueba productos más sencillos. Aunque pienses en una meta, ve paso a paso.

Puedes tener una idea con buenas intenciones, amplios conocimientos, pasión y actitud pero no es suficiente para triunfar si no encuentras una audiencia y no sabes diseñar y ejecutar un buen plan. Ya lo dijo Séneca, “ningún viento es favorable para quien no sabe a dónde va”, una frase que “amodio” a partes iguales.

En 2017 no es que me haya privado de muchas cosas pero sí perdí una oportunidad de viajar a Nueva York para visitar a mi hermana por intentar sacar adelante un proyecto; y había retomado la práctica de tenis pero lo dejé por no poder invertir en apuntarme a un club; e incluso tenía más o menos decidido que iba a desvincularme del equipo de running por ahorrar en una modesta cuota de 55€/año. En ese “punto de no retorno” del que te hablaba al principio, me prometí que intentaría que esto no volviese a suceder nunca más, y que tendría que encontrar el estilo de vida y crear el sistema de trabajo (remote working) para que nunca más me pierda una oportunidad así por no disponer de recursos (del tipo que sean). Ya te contaré… me hace especial ilusión este último punto.

Para concluir, considero apropiado para la ocasión compartir esta reflexión del postNo tendrás éxitode Isra García: “cuando la visión de ti mismo empieza a expandirse, comienzas a darte cuenta de que hay cosas que tienes que ajustar. Tan pronto como alineas tus valores con tu vida, lo increíble empezará a suceder. Te sentirás más feliz. Vivirás más despierto. El tiempo será mejor aprovechado. Perseguirás sueños más grandes, ambiciones más imposibles”.

Seguro que podría ampliar cada aspecto mencionado anteriormente y no acabaría nunca. Incluso podría escribir un e-book con ello pero considero que este es un buen punto de partida y estamos a tiempo para corregir el rumbo, ¿no crees?. Seguiremos informando. ¡Salud y rock & roll!

Mis 3 palabras para 2018

Como quien no quiere la cosa, llegamos al final del año 2017. Un año algo complicado y con muchos quebraderos de cabeza. Es hora de hacer balance, porque quien no mira atrás, no puede progresar. Ya son cinco años consecutivos reflexionando sobre el trabajo realizado durante el año y, sobre todo, sentando las bases para el futuro inmediato a través de tres conceptos que sirven de eje para cumplir mis propósitos durante los meses venideros. Estos conceptos deben contener cierto grado de significado e implicación en tu vida y, puesto que estás haciendo un trabajo de introspección y de proyección, más vale que te lo tomes en serio si quieres que tengan algún efecto o resultado. Pero antes de hablar de 2018, haremos el protocolario repaso de años anteriores:

En 2014, mis tres palabras fueron: Actitud, solidaridad y conexiones. Leer aquí.

En 2015, mis tres palabras fueron crear, crecer y cambiar. Leer aquí.

En 2016, mis tres palabras fueron: convencer(me), colaborar y progresar. Leer aquí.

En 2017, mis tres palabras fueron: foco, pasión, oportunidad. Leer aquí.

 

Mis 3 palabras para 2018

Mis tres palabras para 2018 son “foco”, “crecimiento” y “juventud”.

Foco

Sí, repito. No tienen por qué ser conceptos diferentes cada año sino aquellos que verdaderamente representan algo concreto y significan un compromiso contigo mismo. Confío y me propongo hacerlo mucho mejor que en 2017. Para mí, “poner el foco” consiste en centrarse en una tarea, en un solo proyecto, y entregarte en cuerpo y alma. Y creo que esta vez lo voy a lograr. La dispersión me ha jugado muy malas pasadas así que no cabe duda de que este primer concepto es trascendental, vital diría yo.

Crecimiento

¿Qué crece? Crecen las semillas, los árboles, las personas, los contactos, las ciudades, los animales, ¡las neuronas! Pero también la esperanza, el conocimiento, la pasión, etc. En esta carrera de fondo sigo tratando de evolucionar y buscando un equilibrio entre el desarrollo personal y el profesional. “Crecer” es un concepto precioso pero debe ir acompañado de significados y, principalmente, de hechos. Ha llegado la hora de buscar nuevos horizontes, de saciar esas ganas locas por conectar con los demás, por seguir creando y aprendiendo. Quiero dar la mejor versión de mí mismo.

Juventud

Hace varias semanas que le doy vueltas a este concepto, lo que representa, y las distintas interpretaciones que hace la sociedad. Porque… ¿a quién consideras tú gente joven? ¿La juventud es cuestión de edad? Tengo 28 años y medio, ¿sigo siendo joven? He llegado a la conclusión de que no importa la edad sino el espíritu, la actitud. El espíritu joven viene determinado por la actitud con la que afrontas las situaciones de la vida. Para mí, “una persona joven es aquella que mira al futuro con optimismo”.

Aquí están mis 3 palabras para 2018. Me las voy a tatuar en la frente. Yo sé que “nada empieza si tú no empiezas nada” así que vamos a ello, como siempre. Soplan vientos de cambio.

¿Cuáles son las tuyas? Comparte en redes sociales con #3palabras2018.

8 nuevos proyectos que no lanzaré

Desde hace algunos años tengo una carpeta en mi ordenador que se titula “Nuevos Proyectos“. Por ella han desfilado aventuras inimaginables, ideas y sueños. He decidido desprenderme de algunos de estos proyectos -ocho concretamente- aunque ya he ido borrando varios documentos durante todo este tiempo. Ocho nuevos proyectos que desde este momento ya no figuran en mis archivos. Los únicos documentos sobre los mismos serán los artículos que publicaré aquí sobre cada uno de ellos. Ojalá le sirvan estas ideas a alguien que sí tenga la capacidad y/o los recursos para llevarlos a cabo conmigo o sin mí.

Para cumplir con mi primera palabra de 2017, “foco”, he decidido tomar cartas en el asunto y cambiar algo en mi vida. No se me ocurre mejor manera que empezar a hacer frente al “síndrome de los nuevos proyectos“.

Evolución personal

Esto es un pequeño experimento de crecimiento personal muy al estilo del maestro Isra García. Aunque os parezca algo bastante simple, para mí no es nada fácil renunciar a estos planteamientos. De hecho, hace poco tiempo le di varias vueltas a uno de ellos. Ninguno de los proyectos que voy a presentar es especialmente innovador.

Necesito pasar página. Creo que forma parte de mi evolución y de mi gran proyecto vital “Boost My Progress“. Porque madurar supone aparcar sueños imposibles para centrarse en lo que de verdad importa.

Hoy sólo los mencionaré, pero poco a poco los irás descubriendo aquí, en mi blog, uno a uno en www.lisandrocaravaca.es:

#1 Centro Español de Teatro Ciego

#2 Boost Detroit

#3 Social Media desde la sabiduría indígena

#4 Desafío Senda del Duero Bike Race

#5 Coworkation

#6 Knowmads, viajeros de un presente cuántico

#7 Pucela Innova

#8 Agente de tenistas semiprofesionales

¿Quieres comentar algo o saber más? No lo dudes, escríbeme.

¿A qué hora dirías que se levanta la gente exitosa y para qué?

Hace tiempo que me llama la atención la costumbre de algunos profesionales que madrugan más de lo habitual por decisión propia. Algunos lo prueban y otros ya lo han incorporado en su rutina (algunos conocidos que me vienen a la mente son @Fotomaf, @JuanMerodio, @FMLopez48). No es casualidad, varios estudios apoyan este método “made in Silicon Valley” de ejecutivos que empiezan a funcionar de madrugada.

Los hay muy extremistas como Michelle Obama (4.30am) o Tim Cook que se despiertan a la hora que se iría a dormir Joaquín Sabina un día de diario (dicen que el directivo de Apple se levanta a las 3.45am y revisa los correos y mensajes, va al gimnasio, desayuna, vuelve a repasar el correo y ya emprende el camino a la oficina) y otros como Richard Branson que se adelantan el reloj tan sólo una hora sobre el resto para ser más productivos. Este tipo de rutinas fuera de lo común son cada vez más habituales en EEUU, epicentro de los métodos de gestión del tiempo, productividad y desarrollo personal.

¿Has pensado en cómo te levantas cada mañana? ¿Sabías que este proceso puede marcar una sustancial diferencia en tu vida? La gente exitosa se levanta temprano.

A esas horas hay menos ruido en general (ambiental, social, etc.), poca actividad en redes sociales y la mayoría duerme. Las distracciones disminuyen –exceptuando si tienes mascotas, claro- y es un momento más que propicio para dedicarlo a uno mismo y rentabilizar el esfuerzo. Toda medida es poca para evitar los conocidos como “ladrones de tiempo”.

Yo siempre he pensado que trabajo y rindo más de noche, entre las diez y las doce, pero quizás pueda sacarle más partido a otras actividades durante la mañana. Ahora bien, es cierto que el entorno también tiene un protagonismo relevante (familia, socios, clientes, vecinos…). Y yo me pregunto: ¿tiene el mismo sentido madrugar tanto en España en comparación con Estados Unidos? Quizás los  horarios y rutinas sean incomparables e incluso podría ser inviable, pero en lugar de despertarse a las 7.30 o las 8, bien es cierto que podríamos empezar a planificar otro ritmo. La práctica hace el hábito y la clave para este proceso es tener cierto margen de flexibilidad.

Método S.A.V.E.R.S.

Y probablemente todas estas personas que tengan integrado su “planning madrugador” ya habrán escuchado hablar del método S.A.V.E.R.S. de Hal Elrod, autor del libro “The Miracle Morning”. Una de las enseñanzas de Elrod refleja que “la forma en la que te levantas cada mañana afecta radicalmente al éxito en cada área de tu vida; todo empieza por tomar total responsabilidad sobre nuestros actos y la manera en la que afrontamos y superamos los retos es lo que hace que nuestra historia sea grande”. A continuación os presento el famoso método S.A.V.E.R.S. y os contaré cómo intentaré probarlo en base a mis preferencias y circunstancias:

A través de “las mañanas milagrosas y los 6 hábitos que cambiarán tu vida antes de las 8:00”, Elrod recomienda levantarse alrededor de una hora antes de lo previsto y aprovechar para meditar, leer, escribir o hacer deporte. Además de crear hábitos efectivos, desarrollaremos la mentalidad necesaria para mejorar nuestra vida. Elrod asegura que nos sentiremos menos estresados, más centrados, atentos, felices… Generaremos más energía, claridad y motivación para avanzar hacia nuestros sueños y objetivos. Life S.A.V.E.R.S. son seis prácticas matinales diarias que puedes realizar tan exhaustivamente como quieras: Silencio + Afirmaciones + Visualizaciones + Ejercicio + Reading (Lectura) + Scribing (Escritura).

Mi simulación de mi “Morning Routine”

En mi caso, voy a hacer una simulación de lo que creo que mejor me podría sentar, cambiando el orden del método para ver qué tal respondo: Lo ideal sería irse a dormir sobre las 23 horas y levantarse a las 6.30h. Dieta digital… nada de pantallas cerca de la cama ni una hora antes ni una hora después de dormir. Además voy a incluir una siesta de entre 15 y 20 minutos después de comer, en el sofá. Yo nunca he dormido siestas. Tendría que buscar dónde encajo otros 15 minutos para pasear con el perro:

1º Ejercicio: 30 minutos aproximadamente. Siempre me ha gustado salir a correr después de todo el día sentado frente al ordenador, veremos qué tal funciona…

2º Silencio: sería ideal en el baño con el albornoz justo después de la ducha, 5 minutitos de relajación total.

3º Desayuno: aprovecharé para ver todos los días una charla TEDx en el iPAD en lugar del depresivo telediario.

4º Afirmaciones: en presente y en positivo, servirán para tener una buena predisposición y mayor confianza en las tareas que realices. Elrod sugiere que nos repitamos lo que queremos lograr y cómo vamos a conseguirlo.

“It’s the repetition of affirmations that leads to belief. Once that belief becomes a deep conviction, things begin to happen”. Muhammad Ali

5º Visualizaciones: al igual que hacen los deportistas, utiliza la técnica de mostrar a nuestra mente cómo queremos que sean las cosas a través de imágenes y comportamientos específicos, imagina cómo te sentirás cuando cumplas ese objetivo que tanto deseas.

6º Lectura: en papel, por supuesto entre 10 y 15 páginas al día. Leer es una de las vías más rápidas para adquirir ideas, conocimientos y estrategias que te permitan ser más exitoso. Lee una novela para evadirte y dejar volar tu imaginación y lee cualquier otro libro para aprender e inspirarte.

PD: ¿Puedo sugerirte que incluyas www.eduskopia.com en tus lecturas matinales?

7º Escritura: desde esbozar el próximo post hasta anotar las afirmaciones, visualizaciones e ideas que se me ocurran en papel…

8º ¡A por todas! En torno a las 9 empezaría la jornada laboral con revisión de e-mails y gestiones pendientes…

Elrod lo llama “milagro” probablemente por los resultados que se consiguen pasadas unas semanas, yo creo que el milagro es que yo mantenga esa rutina, al igual que me pasa con otras que no me motivan especialmente, pero lo vamos a intentar…

 “Every day, think as you wake up, ‘Today I am fortunate to have woken up, I am alive, I have a precious human life, I am not going to waste it. I am going to use all my energies to develop myself, to expand my heart out to others. I am going to benefit others as much as I can.” Dalai Lama

Recursos

[Vídeo] Mi rutina de la mañana milagrosa by Alejandra López

[Web] http://mymorningroutine.com/

[Libro] “The Miracle Morning” by Hal Elrod

[Social] https://www.facebook.com/antesdelas8

Fuente: El País

Mis 3 palabras para 2015

Termina 2014, una etapa apasionante por el recorrido a la par que complicada por los resultados. Es el momento de hacer balance del año y una de las maneras que he escogido es comprobar si las tres palabras que seleccioné hace 365 días para poner rumbo a mis ideas fueron las apropiadas. Lo hago motivado principalmente por un gran colega como Isra García, quien a su vez tomó la idea de Chris Brogan. La iniciativa consiste en fijar tres conceptos que servirán de foco para cumplir tus propósitos durante todo el año. Éstas deben contener cierto grado de significado e implicación en tu vida.

Y volviendo a las “3 palabras para 2014” yo diría que sí han servido de foco, pues “a toro pasado” me identifico con ellas y lo puedo demostrar:

*Actitud: persistencia, predisposición, saber ceder cuando hay que hacerlo, escuchar y tratar de ayudar en la medida de lo posible para impulsar las ideas de los demás. Creo haberlo cumplido.

*Solidaridad: un claro ejemplo son los proyectos de Taponea y Ultratorozos (vídeo).

*Conexiones: he disfrutado mucho “tejiendo redes” y lo realizo prácticamente a diario. Algunas han fructificado en las iniciativas que hemos lanzado en 2014 y otras son la semilla para el futuro.

Coincido con otro colega como es Óscar Valdelvira cuando dice: “pocas cosas me han salido bien y muchas mal, pero de todas he aprendido”. Mi padre, por su parte, también tiene una interesante reflexión que viene al caso: “hay que perder para ganar, pero sin acostumbrarse a perder”.

Mis 3 palabras para 2015

Ahora, al igual que hice a finales del año pasado, es momento de pensar en mis tres palabras para 2015. Tras meditarlo durante un tiempo y tratar de alejarme de tópicos, me decanto por las siguientes:

*Crear: seguir creando ideas, contenidos y proyectos me da la vida. También es un pilar importante en mi desarrollo personal y profesional.

*Crecer: como persona, como profesional, como deportista. Como persona quiero ser más maduro y más vulnerable; como profesional quiero fortalecer mi marca personal, producir más ingresos y establecer vínculos comerciales más duraderos; como deportista quiero encontrar la compensación física y cumplir mis pequeños retos para este año.

*Cambiar: debo cambiar por dentro y por fuera. Tengo que aprender mucho y más rápido para adaptarme. Tengo que aprender a comunicar mejor si quiero vender y a vender si luego quiero comunicar.

Esta es una manera muy sintética -quizás algo simplona- de plasmar por escrito mis ideas. Te invito a continuar con este interesantísimo planteamiento iniciado por Isra. ¿Cuáles son tus conceptos clave? Utiliza #3palabras2015 para comentarlo y/o compartirlo en redes sociales.

Fuente imagen: ticbeat.com