El síndrome de los nuevos proyectos, segunda parte

Han pasado casi dos años desde que asumí que tengo el autodenominado “síndrome de los nuevos proyectos”. Hoy, a punto de cumplir los 27, y tras impartir mi primera conferencia en Crea Network (evento que acoge la Agencia de Innovación del Ayto de Valladolid) sobre mi trayectoria profesional como emprendedor, he decidido publicar una segunda parte sobre el tema. ¿Leíste la primera parte?

El síndrome en mi vida

Esta más que claro que me lío yo solo y me dejo liar por otros (en el buen sentido) para trabajar en torno a proyectos ilusionantes con un impacto a corto o medio plazo. Y también soy de los que sabe que está en una etapa de aprendizaje continuo y que ahora es el mejor momento para probar e intentar cosas nuevas que vayan forjando mi personalidad y mi bagaje profesional. Veamos una actualización de los proyectos que he planteado en los últimos tiempos:

A los 25…

logo sportsphiliaSportsphilia fue una empresa especializada en generar negocio para las marcas deportivas en los entornos digitales proyectando la trayectoria del cliente. Apenas duró un año. Más información aquí.

tuAppbogado (colaboré desde su fundación pero no tuve la idea inicial) es una plataforma digital donde podrás contactar de manera fácil y confidencial con abogados especialistas de tu zona planteando tu caso online. Más información aquí.

Guía sobre estrategia de contenido para bloggers: Publiqué una guía útil para mi propio trabajo y que también sirviese de referencia para todas aquellas personas que escriben en Internet pero no siempre saben dinamizarlo como les gustaría. Más información aquí.

Hacia Rutas Digitales: un viaje por Castilla y León en bicicleta para promover la educación digital. Más información aquí.

TrotaVillamarciel 2015, una carrera solidaria en mi pueblo para recaudar fondos para la investigación contra el cáncer. Más información aquí.

No Internet Week Experiment: La semana del 10 al 17 de agosto desconecté de Internet para conectar conmigo mismo. Lancé este experimento aprovechando la semana de vacaciones que había consensuado con un cliente y conmigo mismo con respecto a los diferentes proyectos que tenía en marcha. Sabía que tan sólo sería una prueba, nada radical ni del todo especial. Más información aquí.

KmporAimar es un proyecto social para recaudar fondos y seguir consiguiendo que Aimar tenga una mejor calidad de vida. Y también para dar visibilidad a la nefasta actuación de la Administración con los recortes de la Ley de Dependencia y la falta de apoyo en las ayudas por desplazamiento, manutención, accesibilidad, etc. Más información aquí.

A los 26…

Digital Diet Weekend: es un programa de ocio, turismo y formación diseñado para reconsiderar el uso que hacemos de Internet en nuestro día a día. Más información aquí.

Guía sobre estrategia de marca personal: Esta guía es un documento de 45 páginas esencialmente práctico sobre el caso de la estrategia de reposicionamiento de marca personal de Lisandro Caravaca, es decir el que escribe. Más información aquí.

Boost My Progress: proyecto vital, aún en fase de desarrollo. De vez en cuando publico mensajes en las redes sociales con la etiqueta #BoostMyProgress.

Training Camp: propuesta de campamento de emprendimiento que diseñamos para fomentar la actitud emprendedora de los adolescentes. Más información aquí.

Café Smart (colaboro desde su fundación pero no tuve la idea inicial). El “Café Smart Citizen” o “Café Smart” es una comunidad multidisciplinar de personas implicada en la cocreación de la ciudad desde la innovación ciudadana. Nos reunimos en eventos mensuales donde compartimos conocimientos e ideas entre el grupo y con ayuda de expertos. Más información aquí. Vamos poquito a poco desarrollando contenidos.

Inbox Mobile (colaboro en su comercialización pero no tuve la idea inicial): Eduskopia firmó un acuerdo de colaboración con Inbox Mobile (del Grupo Singular Media) como aliado estratégico para la distribución de aplicaciones móviles (apps) para municipios, organizaciones, centros y empresas de Castilla y León. Más información aquí.

 

A los 27…

Aún no puedo escribir sobre ello porque todavía me faltan unos días para cumplirlos. No obstante, también hay más proyectos sobre los que he trabajado pero que prefiero no contarte y no es por miedo a que copies mis ideas, al contrario, ojalá te pongas en contacto conmigo para colaborar y desarrollarlas juntos. Nada me haría más ilusión que una colaboración win-win. De hecho, la “colaboración” es una de mis tres palabras del año 2016 ;).

El síndrome de los nuevos proyectos

Hola. Soy Lisandro. Tengo 25 años y tengo el síndrome de los nuevos proyectos. Es una nueva patología considerablemente inexplicable para muchos; se desconoce su origen y su tratamiento aún está en proceso de investigación.

En el diagnóstico clínico aparece que este síndrome NO tiene cura y según los distintos niveles de riesgo puede llegar a ser letal. Afecta indistintamente a varones y mujeres de cualquier edad que reúnen una serie de cualidades tales como la pasión, generosidad, curiosidad y multireincidencia (sugerencias de un gran amigo como Fernando Burgos, @ditelnet). Se desconoce el origen de esta enfermedad mas podría ser muy antiguo, incluso prehistórico dada la sintomatología. Se sabe que el síndrome es poco contagioso y que se transmite a través de las emociones. La mayoría de la población podría ser completamente inmune.

La sintomatología es variada, sin aparentes secuelas físicas, pero las psíquicas sí son reseñables: vértigo por momentos, picos de adrenalina, frecuentes cambios de humor, aversión al pesimismo, etc.

Hay distintos tipos de emprendedores e innovadores y este síndrome no tiene por qué afectarles a todos. En mi caso, brota cuando tengo una idea o alguien me propone algo, de primeras soy incapaz de decirle que “no”. Lo bueno de todo esto es que, normalmente, es la otra parte la que no pone todo de su parte o desiste primero, entonces no me deja mal parado. Creo que sólo he tenido que renunciar una vez. Os aseguro que el proceso de toma de decisiones es doloroso.

Tengo una carpeta de “nuevos proyectos” en el ordenador con un montón de ideas esbozadas en documentos. Generalmente abro un documento en Word, anoto una idea, le pongo un título y, según el caso, la desarrollo un poco, mucho o nada.

Muchos dicen que no hay que perder el foco, y es cierto, no siempre lo hago. Otros dicen que el que mucho abarca poco aprieta (esto lo suelen decir los teóricos del “no”, los que no hacen nada y a quienes cualquier cambio les parece imposible). Lo que pocos saben es que “creer” y “crear” sólo están a una letra de distancia. Y si crees, ten por seguro que puedes hacer que suceda. Como decía Víctor Hugo, “no hay nada más poderoso que una idea cuyo momento ha llegado”.

Ahora bien, siempre hay factores que no están en la portada de los diarios como son el espíritu de equipo y la cooperación, los valores, la solidaridad, la toma de decisiones, la actitud… y que siempre debemos tener presentes en mayor o menor medida.

El síndrome en mi vida

A continuación resumo los proyectos que en algún momento tuvieron repercusión en mi vida. Quedan excluidas todas las ideas –que son muchas- que por distintos motivos no se materializaron así como las aportaciones que realicé para terceros.

Antes de los 18 años: varias acciones que no recuerdo del todo bien (un mercadillo de pulseras, manualidades y objetos de segunda mano; unas pruebas deportivas con los chicos del pueblo…)

A los 19 años: Sin tener moto -a pesar de mi amor por esos “bichos”- creé un club de moteros en mi pueblo, los “Sex Pistons” y me nombraron presidente. Vaya “papeleta” que aún se me recuerda porque aún sigo sin moto.

A los 20 años: La Raqueta y la Pluma, mi segundo blog, donde quería crear contenidos en torno al mundo del tenis al que seguía vinculado…

A los 22 años: Terminé la Universidad y mi primera salida profesional fue “Traducción & Social Media”. Con el auge de la comunicación 2.0, opté por combinar mis estudios para ofrecer servicios profesionales a empresas. Creé un blog que cerré con 75 entradas.

Fue nada más terminar la universidad cuando empecé a impregnarme de la filosofía “mapmaker”. A hacer más que a decir. A tomar las riendas y a dibujar mi mapa. A ser capaz de crear cambio dentro que impactara fuera. (Os recomiendo este espacio: http://mapmakers.es)

A los 23 años: Eduskopia (y todo lo que engloba), Plataforma Taponea (y antes Tapones para Aimar).

A los 24 años: UltraTorozos (y todo lo que engloba), el viaje de investigación a Colombia, los dos libros, Actitudes 2.0 en España.

A los 25 años: Sportsphilia, y los que están por venir…

He aprendido mucho desde entonces y lo que sí tengo claro es que seguimos en estado de “beta permanente”, en modo #replanning, con la expectativa de que algo pasará. Porque en definitiva, nada cambia si tú no cambias nada. El futuro se crea en el presente.

Imagen: ripplemdk