Tuenti, la red social del botellón - Lisandro Caravaca

Tuenti es la red social española más utilizada en España sobre todo por los jóvenes de 12 a 20 años y en la que también participan los no tan jóvenes de 24 a 32. El número de usuarios registrados está en torno a los 14 millones, 8 de los cuáles son usuarios activos. Además, la crisis y la fuerte penetración de los smartphones en nuestro país han contribuido a que Tuenti se utilice a diario de manera sistemática y compulsiva como sustituto de la llamada telefónica y el SMS (el típico mensaje de pago a través del móvil).

Tuenti me parece una red social fantástica por el sentimiento de marca que generó en un principio, por las posibilidades que tiene y por su gran usabilidad. No obstante, siento un profundo rechazo al uso que le están dando los jóvenes españoles. Se ha convertido en una auténtica “red social del botellón”: un compendio de faltas de ortografía, insultos y amenazas y un sinfín de comentarios contraproducentes y que no aportan nada de valor. Son las mismas conversaciones que tienen días después (o incluso in situ) en un parque a las doce de la noche con un vaso de tubo de plástico, mucho whisky, poca Coca-cola y ni una piedra de hielo. Ahora parece que Twitter ha tomado el mismo camino.

Mientras, los responsables de Tuenti siguen innovando y mejorando la interfaz y las prestaciones. Los creadores de la misma afirman, según sus estudios, que el 78% de los usuarios es mayor de edad. ¿Alguien se lo puede creer? ¿Quién no conoce a algunos de los miles de adolescentes de 13 o 15 años que devoran con los ojos y trituran con los pulgares el aparatito que les destruye lentamente la vida?

Soy usuario en Tuenti desde 2007 y sé perfectamente lo que es perder el tiempo (los jefes de Tuenti lo llaman comunicarse con sus amigos). Además, también estoy convencido de que se puede sacar partido a las redes sociales con otros fines que no sean el de ahorrarse dinero. Me gustaría que todos tuviésemos en cuenta la nueva generación perdida que estamos creando. Los padres y profesores no actúan por desconocimiento (quiero creer) y todos los demás por desinterés. Ha llegado la hora de aprovechar el potencial de los medios sociales para evolucionar, para compartir conocimiento y nuevas experiencias, para generar cambio y ofrecer oportunidades. La juventud no puede actuar sola porque nadie les ha enseñado a usar las redes sociales de manera distinta. Por suerte, ya existen muchas asociaciones, comunidades y profesionales valientes como Jorge Yepes (especialista en Digital Learning) o Foro Generaciones Interactivas que se han dado cuenta de los peligros y el desaprovechamiento del poder que tienen las nuevas tecnologías.

No quisiera extenderme demasiado dado que esta cuestión es motivo de tesis doctoral y Master en Psicología del siglo XXI. El mensaje está más que claro: la brecha entre generaciones se está haciendo abismal y es un riesgo que no debemos correr. La sociedad está evolucionando (que no progresando) rápidamente y la responsabilidad y la obligación de adaptarse a los cambios es, primordialmente, un asunto de adultos.

 

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