Libro recomendado: “Mentalidad Mamba” de Kobe Bryant - Lisandro Caravaca

Uno de los libros que he leído esta cuarentena y que te recomiendo es “Mentalidad Mamba” (Mamba Mentality) escrito por Kobe Bryant e ilustrado por el fotógrafo Andrew D. Bernstein.

Como todos sabemos, Kobe Bryant falleció trágicamente el pasado 26 de enero de 2020. Fue uno de los mejores jugadores de baloncesto de la Historia. En este libro nos revela el secreto de su mentalidad y los pasos que siguió para su preparación tanto física como mental, no sólo para tener éxito en el juego, sino para sobresalir entre los demás.

Se trata de un libro que inspira a los demás, a los futuros deportistas, a ser su mejor versión en cualquiera que sea su sueño. El libro cuenta con la colaboración de Pau Gasol y de Phil Jackson (famosísimo entrenador de Los Ángeles Lakers durante una década).

Pau Gasol: Una de las cualidades que ha hecho que Kobe tenga tanto éxito es su atención al detalle. Él siempre solía decirnos: si quieres ser un jugador mejor, tienes que prepararte, prepararte y seguir preparándote. Su análisis del juego estaba a otro nivel”. “Jamás he visto en toda mi carrera un jugador tan entregado a ser el mejor. Su determinación es inigualable. Sin duda, trabajaba más duramente que cualquier otro jugador que haya conocido. Kobe sabía que para ser el mejor necesitas un enfoque distinto al de los demás.”

Phil Jackson: “Kobe entró en la NBA con el talento y el deseo de convertirse en uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Lo consiguió gracias a su dedicación y a su perseverancia. Era un auténtico estudioso del juego” […] “Llegaba al gimnasio bastante antes, diría que sobre las seis de la mañana, para terminar su calentamiento antes de que alguien más hiciera acto de presencia. Eso fue una constante durante los últimos diez años de su carrera. Kobe lideró predicando con el ejemplo a sus compañeros de equipo. No podían seguirle, pero su ejemplo siempre fue un desafío para ellos.”

 

Mentalidad Mamba

La ya célebre “mentalidad Mamba” no consiste en buscar un resultado, trata más del proceso para llegar a ese resultado. Es el viaje y el enfoque. Es un modo de vida.

“Trabajaba sin tregua añadiendo elementos a mi juego. Lo que quiero decir con esto es que si quería implementar algo nuevo en mi juego, lo vería y trataría de incorporarlo de inmediato. No temía fracasar, dar una mala impresión o pasar vergüenza. Eso se debe a que siempre tenía en mente el resultado final, el objetivo a largo plazo. Me centraba en el hecho de que para conseguirlo lo tenía que intentar, y cuando lo conseguía tenía una nueva herramienta en mi arsenal. En cuanto veía algo interesante, lo ponía en práctica, y lo hacía mío.

“Yo iba a dominar. No importaba a quién me enfrentara. Esa era la mentalidad con la que iba a todos los partidos. La única diferencia, dependiendo de quién tuviera enfrente, era cómo lo haría”.

“Otro de los métodos que empleaba era la anticipación. El mejor modo de anticiparse a lo que el rival va a hacer es estudiar su juego. Si haces eso, sabrás lo que les gusta hacer en cada lugar y, al preverlo, podrás convertirte en el agresor”.

Madrugar

“Comenzar temprano me ayudó a conciliar el baloncesto y la vida. Cuando mis hijas se levantaban por la mañana, ahí estaba yo, y ellas ni siquiera sabían que acababa de terminar mi primera rutina en el gimnasio. Por la noche, podía acostarlas y volver luego a entrenar, en mi tiempo, no en el suyo. No estaba dispuesto a sacrificar mi juego, pero tampoco quería sacrificar el tiempo de mi familia. Así que decidí sacrificar horas de sueño.”

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Los rivales

Desde el primer día, quería dominar. Mi mentalidad era: voy a descifrarte. Mi objetivo era descubrir al rival. Y para eso, para resolver esos enigmas, estaba dispuesto a hacer mucho más que cualquier otro. Esa era la parte divertida para mí. Estudiaba los partidos y estudiaba a todos los rivales.

Desde que era muy joven devoraba grabaciones y vídeos, y miraba todo lo que caía en mis manos. Sin embargo, el principal cambio que experimenté con el tiempo fue pasar de ver lo que allí había a detectar lo que faltaba y lo que debería haber estado allí. Pasé de ver lo que sucedió a lo que podía y debía haber sucedido. El estudio de vídeos, finalmente, se convirtió en imaginar alternativas, opciones, así como los detalles que explican por qué unas acciones funcionan y otras no.

 

Un homenaje a mentores, compañeros y rivales

Kobe cultivó la relación con los grandes que le precedieron: “Estos tipos me enseñaron lecciones que me dieron ventaja frente a mis competidores”. Y también relata detalles de sus grandes rivales y compañeros, algunos de los más grandes del baloncesto de las últimas décadas (Shaquille O’Neal, Kevin Garnett, Kevin Durant, Allen Iverson, Tim Duncan, McGrady, Carmelo Anthony, Chris Paul, Dwyan Wade, James Harden, Lebron James, etc.)

 

Los buenos entrenadores

«Los entrenadores son profesores. Los buenos entrenadores te enseñan a pensar y te brindan las herramientas necesarias para una correcta ejecución. Los buenos entrenadores se aseguran de que aprendas a usar ambas manos, a hacer las lecturas adecuadas y a entender el juego. Los buenos entrenadores te dicen dónde están los peces; los grandes entrenadores te enseñan cómo encontrarlos. Eso es algo que se aplica a todos los niveles. En determinadas situaciones, como en medio de un partido, los buenos entrenadores transmiten información práctica. Señalan específicamente lo que está funcionando y lo que no».

La receta del éxito: la sed de conocimiento y el ansia de mejora.

Muchas gracias a Saúl Zambrana, preparador físico de Tennis Group Academy por la recomendación del libro.

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