Mis 3 palabras para 2021 - Lisandro Caravaca

Bye bye 2020! Todo un «annus horribilis» para la Humanidad. Sinceramente, para mí 2020 ha sido, a pesar de todo, el año más apasionante de mi vida. Todo ha cambiado bastante (para bien) con nuestra nueva vida en Alicante, donde además empezamos un nuevo proyecto laboral en IQL Tennis Academy (post pendiente…) haciendo lo que más nos gusta… y no tengo sino más y mejores proyectos profesionales (vinculados al tenis, el deporte que tanto amo) y personales para 2021.

Ya son ocho años consecutivos desarrollando este ejercicio de «mis tres palabras para el año que viene» y sentando las bases para el futuro inmediato a través de tres conceptos que sirven de eje para tomar decisiones, darle dirección y sentido a mis propósitos durante los meses venideros. Estos conceptos deben contener cierto grado de significado e implicación en mi vida y, puesto que estoy haciendo un trabajo de introspección y de proyección, me lo suelo tomar en serio con el objetivo de que tengan algún efecto o resultado. De hecho, puedo asegurar que se cumplieron las palabras que había escrito para este año que ya concluye. Estos propósitos sí son de los que se cumplen ;).

Este ejercicio es genial para echar la vista atrás, repasar y valorar lo aprendido… pero antes de hablar de 2021, haremos el protocolario repaso de años anteriores:

  • En 2014, mis tres palabras fueron: actitud, solidaridad y conexiones. Leer aquí.
  • En 2015, mis tres palabras fueron crear, crecer y cambiar. Leer aquí.
  • En 2016, mis tres palabras fueron: convencer(me), colaborar y progresar. Leer aquí.
  • En 2017, mis tres palabras fueron: foco, pasión, oportunidad. Leer aquí.
  • En 2018, mis tres palabras fueron: foco, crecimiento y juventud. Leer aquí.
  • En 2019, mis tres palabras fueron: tenis, comunicación y aventuras. Leer aquí.
  • En 2020, mis tres palabras fueros: sueños, determinación y ambición. Leer aquí.

 

Mis 3 palabras para 2021

Mis 3 palabras para 2021 son: inconformismo, imprescindible y conciliación.

Inconformismo, sí. La estabilidad (a todos los niveles) es algo con lo que siempre soñé -lo reconozco- y hasta hace muy poco estaba muyyyyy lejos. Pero al mismo tiempo considero que ésta debe suponer el trampolín para seguir progresando, creando y desarrollando nuevas motivaciones y aspiraciones, algo que me ha caracterizado desde siempre.

Imprescindible, sí, deseo demostrar que mi trayectoria, mi criterio y mi pasión son activos muy válidos a tener en cuenta para que alguien me considere imprescindible en sus proyectos actuales y de futuro. Esto también me ilusiona y motiva especialmente de cara a cumplir nuevos y específicos retos.

Conciliación, sí, algo que no he sabido gestionar bien y por lo que he sufrido especialmente este año. El primero que no hago teletrabajo. Me ha costado mucho desconectar y desvincular la vida personal de la profesional. Es complicado ya que lo uno está íntimamente relacionado con lo otro. Mi trabajo es una de mis pasiones y vehículo conductor de muchos de mis momentos de ocio pero al mismo tiempo la vida personal -la individual y la de relación- también merece su desarrollo y toda mi atención. 

¿Cuáles son tus tres palabras para 2021?

Leave Your Comments